martes, 26 de mayo de 2015

EL MUSEO DE BELLAS ARTES DE VITORIA. VISITA OBLIGADA

EL MUSEO

Está situado en el Paseo Fray Francisco,n.8.







LA COLECCIÓN 

Historia de la Colección
Ubicado en el palacio Augustin-Zulueta, ha vivido desde su fundación, en 1942, múltiples transformaciones hasta concretarse en la actualidad en un museo dedicado al arte español de los siglos XVIII y XIX y de forma más especializada, al arte vasco del periodo 1850-1950.
Planteado en sus orígenes como Casa de Álava, alojó durante años tanto los museos de arte y arqueología como el archivo y la biblioteca provinciales, el museo de Naipes Fournier y la colección de numismática.
La colección de Bellas Artes se nutrió de obras procedentes del propio patrimonio de la Diputación de Álava, e importantes depósitos de la Diócesis de Vitoria, Museo del Prado, Escuela de Artes y Oficios, de particulares, así como de las compras que a partir de entonces inició la institución. En los años 60, se firma un convenio con la Fundación Amárica para la exhibición de forma permanente del legado del artista alavés Fernando de Amárica, y la década de los 70 viene marcada por el inicio de una importante colección de Arte Contemporáneo.
1999 será un año clave en su historia, ya que el cierre de sus instalaciones para su reforma, coincide con una profunda reestructuración de sus contenidos, produciéndose una división de las colecciones que implica la salida de la obra clásica, en su mayor parte de temática religiosa, al Museo Diocesano de Arte Sacro (Catedral de Mª Inmaculada de Vitoria) y la colección de Arte Contemporáneo a un edificio de nueva construcción, Artium, Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo.

EXPOSICIONES

EXPOSICIÓN PERMANENTE

El Museo de Bellas Artes de Álava está especializado en arte vasco de la cronología 1850-1950. A través de una gran diversidad de autores se aprecia su evolución desde artistas precursores, como Juan Ángel Sáez, Juan de Barroeta, o Antonio Mª de Lecuona, hasta otros que utilizan el lenguaje impresionista y postimpresionista como Darío de Regoyos, Francisco Iturrino, Juan de Echevarría, Aurelio Arteta o Ignacio Zuloaga. Grandes composiciones de Elías Salaverría y Ramón y Valentín de Zubiaurre ofrecen además un testimonio de la sociedad agrícola e industrial de su entorno y época, en peligro de desaparecer con el desarrollo de la industrialización en el País Vasco.

El arte alavés vuelve a estar muy presente en las salas dedicadas de manera monográfica a Fernando de Amárica, con obras pertenecientes a su Fundación y depositadas aquí de forma permanente. El recorrido ordenado cronológicamente, permite establecer la sucesión de tendencias estilísticas (realismo, impresionismo, expresionismo) utilizadas a lo largo de su larga carrera y su especial inclinación por el paisaje. La mayoría representan lugares del territorio vasco, aunque algunas pinturas están dedicadas a la Rioja, Castilla y otras zonas. 

Situada en la zona correspondiente al Palacio de 1912, la colección de arte español de los siglos XVIII y XIX, pequeña en número, pero importante en calidad, se muestra, sobre todo, a través de retratos y paisajes, obras en las que se aprecia la transición desde una pintura clásica y académica, a los intentos más espontáneos del romanticismo o la posición más directa del movimiento realista. Pintores como Vicente López, Federico y Raimundo de Madrazo, Carlos de Haes, Aureliano de Beruete, Joaquín Sorolla o José Maria Sert son un buen ejemplo de ello.